If you are going to try…

•Setembro 15, 2008 • Deixe um comentário

go all the way.

Charles Bukowski

Impermanência

•Setembro 8, 2008 • Deixe um comentário

Tudo está igual, embora um pouco diferente. Tento disfarçar, abro a caixa de cartas e o passado mais remoto se volta para mim. Mas não há mais portas antigas: apenas uma multidão de sozinhos. O ar poluído, o abraço dos velhos amigos, a deliciosa pizza no sábado à noite. Voei tanto e ainda não cheguei. Por enquanto, os sons da televisão e dos alarmes disparados na rua me fazem lembrar e esquecer, lembrar e esquecer, silenciar e esperar. Tudo passou muito rápido. Retornar dá tanto trabalho que só não desisto porque já voltei. No break. No way.

*

Dois quartos, uma rua tranqüila e uma janela grande. O carreto levando o sofá roxo e os livros empoeirados, uma geladeira nova na cozinha. Você no domingo à noite e na segunda de manhã.

É só isso o que eu queria.

Richtung Brasilien

•Agosto 22, 2008 • Deixe um comentário

Providência

•Agosto 20, 2008 • Deixe um comentário

JR foi ao Rio.

Em Hamburgo

•Julho 20, 2008 • Deixe um comentário

Nenhum ser humano é ilegal

Ain’t Got No, I Got Life

•Junho 27, 2008 • Deixe um comentário

Nina Simone

Direita, volver

•Junho 23, 2008 • Deixe um comentário

La semana laboral de 60 horas o la detención de inmigrantes durante 18 meses destapan el viraje conservador de la UE

CRISTINA GALINDO / PERE RUSIÑOL - Madrid – 22/06/2008

El País

La semana laboral se extenderá en ocasiones hasta las 78 horas semanales y se podrá encerrar a los inmigrantes sin papeles durante 18 meses antes de expulsarlos. En algunas zonas, la policía ya tiene derecho a detener a cualquier persona 42 días sin cargos. En otras, los servicios secretos cuentan con autorización para husmear en los correos electrónicos sin mandato judicial. No piense en China; tampoco en Estados Unidos. Todo esto sucede en la Unión Europea, abanderada durante décadas del modelo social que más protegía al ciudadano. Los expertos no se ponen de acuerdo sobre el alcance del giro, pero coinciden en que el avance de la derecha en casi toda Europa ha dejado su impronta en la UE.

En muy pocos días han coincidido dos proyectos que amenazan con hacer añicos el sueño europeo: la directiva para que la jornada laboral máxima pase de 48 a 60 horas -y excepcionalmente, incluso a 78- y la que combate la inmigración ilegal con una dureza que hasta hace poco se asociaba a la extrema derecha. El contraste con el pasado reciente es sangrante: hace 10 años, el debate sobre la jornada laboral lo lideraba Francia con su propuesta de 35 horas. Y toda la Unión aislaba a Austria por abrir la puerta del Gobierno a un partido que se ensañaba con los inmigrantes.

La derecha dirige ahora las locomotoras europeas (Francia, Alemania, Italia…) y los Gobiernos de izquierda van camino de convertirse en una rareza, incluso en los países nórdicos. Pero la ola afecta a todos: los socialistas ni siquiera se han atrevido a oponerse en primera lectura a la directiva de la jornada laboral. Y 16 de los 19 socialistas españoles votaron a favor de la norma de inmigración.

“Estamos ante un retroceso clarísimo en los derechos sociales y ciudadanos”, opina Nicolás Sartorius, vicepresidente de la Fundación Alternativas, de inspiración progresista. “Hay un ataque brutal a muchas conquistas logradas en las últimas décadas”.

“Nunca la correlación de fuerzas ha sido tan desfavorable y esto nos lo pone muy difícil si queremos influir”, explica Alejandro Cercas, ponente socialista en la directiva de la jornada laboral, que explica así la abstención socialista en este asunto: “Si se quiere frenar la iniciativa hay que tratar de unir al mayor número de países y esto es más fácil con la abstención que con la negativa”. “El momento es tremendamente delicado: con tantas barbaridades se están fabricando millones de euroescépticos”, subraya.

En opinión de Cercas, la clave es que las decisiones importantes se toman en los consejos intergubernamentales, donde la mayoría de derechas es abrumadora. Cree que muchos Ejecutivos utilizan estos consejos para impulsar normas que temen llevar a sus Parlamentos nacionales por la erosión que podrían implicar. “La UE se está utilizando como mecanismo para dar legitimidad a las políticas nacionales”, recalca Sergio Carrera, del Centro de Estudios Políticos Europeos, con sede en Bruselas.

“La tendencia es clara: los británicos, por ejemplo, imponen a Europa cuestiones en la lucha contra el terrorismo que ni siquiera se atreverían a plantear en la Cámara de los Comunes”, le secunda Ignasi Guardans, eurodiputado de Convergència i Unió (CiU) adscrito al grupo liberal de la Eurocámara. Guardans votó a favor de la directiva de inmigración (“al menos es un primer paso hacia la regulación”, opina), pero juzga innegable la derechización de la UE. “Europa se ha vuelto de derechas porque la izquierda está en crisis y no sabe dar seguridad ni garantías. Además, los pocos Gobiernos de izquierda que quedan son muy poco de izquierdas, incluyendo el de España”, añade Guardans, quien niega en cambio que el “modelo social europeo” esté en peligro. En su opinión, el riesgo está en el retroceso en las libertades como consecuencia de la “guerra contra el terrorismo”.

Esta guerra la lidera en Europa el Reino Unido bajo la dirección de los laboristas. En teoría, pues, la izquierda. Pero en el país que aplicaba el hábeas corpus ya en la Edad Media, será ahora posible detener sin cargos durante 42 días (antes, 28 ) a cualquier sospechoso de terrorismo. “La medida viola claramente los derechos humanos. La lucha contra el terrorismo se está haciendo a costa de las libertades, también en Europa“, lamenta Judith Sunderland, de Human Rights Watch. Suecia, hasta ahora otro referente mundial en el respeto a los derechos de los ciudadanos frente a posibles atropellos por parte del Estado, acaba de aprobar una ley que parece sacada del mundo orwelliano de 1984: el Estado podrá escrutar el contenido de todos los correos electrónicos.

La ampliación hacia el este, emprendida a partir de 2004, no ha hecho sino reforzar esta derechización hasta el punto de hacerla casi irreversible. El antiguo bloque del Este -la nueva Europa, como la llamó George W. Bush- salió tan escaldada del totalitarismo que la agenda liberal y la complicidad con Washington forman parte del acervo de todos los partidos, ya sean de derechas o de izquierdas.

“El peso de la historia explica que todos los nuevos países defiendan la misma agenda liberal y que todos hagan siempre causa común con los postulados tradicionales anglosajones”, subraya Jan Techau, analista del Centro para los Estudios Europeos Alfred von Oppenheim, con sede en Berlín. En su opinión, sin embargo, el modelo social de la Europa occidental no está en riesgo porque “la gran mayoría de competencias en protección social sigue en manos de los Estados”. “La agenda neoliberal de la UE es más simbólica que real; no hay que temer a Bruselas porque en este aspecto no es más que un tigre de papel”, concluye Techau.

Krysztof Bobinski, del centro de estudios Unia & Polska, de Varsovia, reconoce que la ampliación ha cambiado las reglas del juego: “Tras años de dictaduras, nuestros estándares de derechos pueden ser inferiores a los de los países europeos, pero no conviene exagerar. Es toda Europa la que ha girado a la derecha; no es una cuestión simplemente del Este”, insiste Bobinski.

“Las reglas son casi siempre liberales y ahora mismo no hay ningún proyecto político que aspire a gobernarlas”, lamenta el sindicalista José María Zufiaur, consejero del Comité Económico y Social (CES) europeo. Zufiaur también juzga la ampliación como un factor clave en el giro, pero desde otra perspectiva, menos determinista y más política: “Cuando España se incorporó a la UE le garantizó mucho dinero a cambio de que se fuera acercando a los estándares sociales del grupo para evitar el dumping [abaratamiento anormal de los precios]. Ahora se ha hecho lo contrario. A los nuevos miembros se les ha dicho: ‘Les vamos a dar mucho menos dinero y compitan como puedan”.

Nadie niega el creciente predominio de la derecha en la UE. Pero no todo el mundo comparte la idea de que el giro socave la tradición de décadas de construcción europea tejida con el consenso entre la izquierda posibilista y una derecha de tradición democristiana. “No hay ninguna evidencia de que Europa se esté convirtiendo en ultraliberal. Nadie está desmantelando el Estado del bienestar”, recalca Simon Tilford, del Centro para la Reforma Europea, en Londres. Tilford ni siquiera considera que la directiva de tiempo de trabajo vaya a tener demasiado impacto. Guardans coincide: “No se está acabando con ningún modelo social, pero deben romperse tabúes si queremos ser competitivos”.

Tampoco la directiva de inmigración choca con la tradición europea, según Carmen González, investigadora del Real Instituto Elcano: “No hay que interpretarla como una reducción de libertades, al menos en el caso español [donde el Gobierno establecerá en dos meses el límite de retención de inmigrantes sin papeles], sino como una medida de eficacia y disuasoria. Hay que tener en cuenta además que algunos países no tenían ningún límite y ahora lo van a tener”. Bjarte Vandvik, secretario general del Consejo Europeo para los Refugiados (ECRE, en sus siglas en inglés), la ve en cambio como un ejemplo de “la visión que tiene hoy Europa”: “inhumana e injustificada“.

I know that you want the candy

•Maio 28, 2008 • Deixe um comentário

The Raveonettes

Fusion

•Maio 27, 2008 • Deixe um comentário

DSC_0068

No último final de semana, estivemos no Foam Museum,  em Amsterdã, para conferir o festival Foam-Fusion. Situado à beira de um canal, o Foam está na minha lista dos melhores programas para se fazer por lá. Voltado somente à fotografia, tem uma curadoria de primeira e atrai fotógrafos de todo o mundo. Durante o festival, o museu promoveu palestras e debates gratuitos com diversos fotógrafos de calibre. O holandês Ad van Denderen, por exemplo, conhecido pelo projeto Go No Go, uma documentação sobre migrantes e refugiados na Europa nas últimas décadas, apresentou seu mais recente trabalho, So Blue, So Blue – Edges of the Mediterranean. Desde 2003, ele tem viajado pelos países ao redor do mar Mediterrâneo para registrar e discutir as mudanças políticas, sociais e ambientais ocorridas na região.

Já o biólogo e fotógrafo norte-americano Christopher LaMarca apresentou seu recém-lançado livro, Forest Defenders, um manifesto fotográfico contra a derrubada ilegal de árvores nas florestas norte-americanas. Durante anos, La Marca acompanhou o trabalho de ativistas locais, rotulados como “eco-terroristas”, e produziu uma série de fotos que dispensam comentários (aliás, o livro está à venda na Amazon). O alemão Jens Liebchen conversou sobre seu projeto Stereotypes of war, uma série de montagens que reproduz fotos de guerra clichês, como crianças segurando armas e horizontes enfumaçados, para questionar o modo como nos acostumamos a enxergar estes episódios.

Nós estivemos lá no sábado, mas somente a tempo de pegar a palestra do LaMarca (muito inspiradora, por sinal) e a performance do grupo de dança SKIN nas salas da exposição STASI – Secret Rooms, do duo alemão Daniel & Geo Fuchs. Os secret rooms em questão são bunkers, salas de interrogação e escritórios utilizados pela Stasi, registrados recentemente pela dupla de fotógrafos. Sinistro, sim, embora a fusão com o grupo de dança tenha sido um prato cheio para o público que, como nós, clicou a performance à vontade [vide foto acima].

**

A expo STASI – Secret Rooms fica em cartaz no Foam até o dia 4 de junho.

El grito

•Maio 26, 2008 • Deixe um comentário

Obras dos artistas Chen Wenling (acima) e Liu Jianhua (abaixo)

Acaba hoje a maior exposição sobre arte contemporânea chinesa já realizada fora da China. Onde? Na Grécia.

Por acaso, nós estávamos na abertura, no dia 12 de maio, em Atenas. Não sabíamos do evento (tampouco do terremoto que acabara de ocorrer). Simplesmente caímos de pára-quedas no Technopolis, um dos lugares mais legais dedicados a arte contemporânea na capital grega.

Beijing-Athens reuniu 40 artistas para mostrar o lado B(om) da China. Com tantas imagens apuradas e provocativas, logo deixei a câmera de lado e fiquei viajando nos trabalhos. Dizem que a revolução agora é pela arte. Se depender de nomes como Tang Zhigang, Luo Brothers, Zhong Biao, Zeng Hao, Yue Minjun, Liu Jianhua, Chen Wenling e Wang Ningde, entre tantos outros, tenho certeza que sim.